Juicio Sepur Zarco: “Los testimonios dan cuenta de una verdad que estuvo siempre oculta”

Los testimonios ofrecidos por varios testigos en el cuarto día de audiencias por el caso Sepur Zarco, corroboraron que en varias comunidades de  El Estor, Izabal, hubo, al menos, tres destacamentos militares, en donde se cometieron crímenes de guerra contra mujeres y hombres q’eqchís, entre l982 y 1983.

 Las y los testigos que el Tribunal de Mayor Riesgo A escuchó este jueves 4 de febrero, dijeron haber estado detenidos en los destacamentos conocidos como Tinajas, Pataxte y Sepur Zarco.

 El ejército había negado la existencia de estos lugares, sin embargo, las mujeres y hombres que contaron su historia en la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), confirmaron que  hubo destacamentos en donde los hombres de varias comunidades fueron detenidos, torturados y ejecutados extrajudicialmente, mientras otros obligados a trabajar y las mujeres violadas y esclavizadas sexualmente.

 Muchas otras mujeres fueron desparecidas y también ejecutadas extrajudicialmente, como es el caso de Dominga Coc, junto con sus hijas de 3 y 2 años, en 1982, en el destacamento de Sepur Zarco.

 “Mi yerno me contó que les hicieron mucho daño. A ella la lastimaron en su cuerpo porque la violaron”, contó doña Julia Coc, su madre al tribunal. “Vengo a decir la verdad, no a mentir. Vengo a declarar  sobre la ejecución de mi hija y de mis nietas, porque fue grande el sufrimiento de mi hija cuando estuvo en el destacamento”, aseguró la valiente testigo que cuidó a su yerno enfermo, luego de que éste escapara del destacamento de Pataxte, donde también estuvo detenida su hija.

 Dominga fue ejecutada a la orilla de un riachuelo cercano al destacamento militar, según el relato de doña Julia. Un excomisionado militar, de nombre Miguel Maas  -ya fallecido-, le confesó a la madre de Julia, que su hija fue llevada al río por los soldados y, a la orilla del río la obligaron a cavar una fosa que sirvió como su tumba y la de sus hijas.

 Doña Julia presenció la exhumación de las osamentas de su hija y nietas y reconoció los cabellos y la ropa. “Dentro de la fosa estaban sus huesos y su cabello y un rollo de hilo, que era de su ropa. Ahí encontraron los calzoncitos de mis nietas”, narró la sobreviviente.

 En el cuarto día de audiencias el tribunal escuchó los relatos de cuatro testigos hombres, además de doña Julia. Todos fueron obligados por los soldados a realizar trabajos de patrullaje, en supuesto búsqueda de “delincuentes”. Los testigos aseguraron que “nunca” vieron a quienes los militares consideraban los delincuentes.

 “Estuve mucho tiempo en Tinajas, después me llevaron a Sepur Zarco, ahí nos obligaron a trabajar”, dijo don Marcos Tut, de 76 años. Durante el tiempo en que realizó trabajos forzados, don Marcos dijo: “Nosotros estábamos en las garitas, hacíamos turnos en las entradas para que no entraran los guerrilleros. Ahí mirábamos cuando entraban y salían las mujeres a las que les hicieron daño”.

Las historias de don Domingo Tzup, Domingo Choc, Vicente Choc y Domingo Coc, son desgarradoras. Todos aseguraron haber sido obligados a trabajar en el destacamento de Sepur Zarco. Todos fueron testigos de la detención de sus familiares: suegros, padres, hermanos, vecinas y otros civiles de comunidades aledañas.

 Todos los testigos tienen en común haber pertenecido a una de las familias que realizaban gestiones para la titulación de la tierra en que vivían desde hacía mucho tiempo. Además, las tierras en que habitaban se ubicaban en el Valle del Polochic, una zona rica naturalmente, donde la represión fue brutal.

 De acuerdo con Paula Barrios, coordinadora general de Mujeres Transformando el Mundo (MTM), las autoridades locales fueron cómplices del despojo de tierra que también sufrieron las poblaciones q’eqchís de la región. “Estos hechos se enmarcan en una región donde muchos terratenientes se fueron apropiando de grandes cantidades de tierra que la municipalidad de Panzós, Alta Verapaz, les facilitaba”.

 La querellante asegura que el caso de Sepur Zarco es evidencia de que la represión contra las comunidades del Valle del Polochic, fue una estrategia que el ejército desarrolló en complicidad con finqueros y autoridades locales, ya que los esposos de las 11 mujeres sobrevivientes, eran parte del grupo de comunitarios que gestionaba la titulación de sus tierras en el desaparecido Instituto Nacional de Transformación Agrícola, (INTA).

 De la sobrevivencia a la ciudadanía

 “Las voces de las mujeres testigas tienen mucha más fuerza. Si el caso Sepur Zarco demuestra algo es la valentía de las mujeres, no solo de las que denuncian, sino de todas las que acompañan el proceso”, comentó Ada Valenzuela, representante de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas, organización querellante.

 La activista considera que el caso de Sepur Zarco es una oportunidad para que toda la sociedad aprenda. En especial, afirma, para que la juventud se forme.

 Las mujeres rompieron el silencio después de más de 30 años de haber sufrido todo tipo de violación a su dignidad y humanidad. Todavía la herida sigue viva y entre sollozos y lágrimas las y los testigos cuentan su verdad, con valentía recuerdan a toda una sociedad y al mundo, que el dolor y el horror provocado por la guerra no deben ser olvidados.

 “Todos los testigos han narrado hechos que cazan. Es difícil que alguien luego de escucharlo no se conmueva o dude de la verdad de los sobrevivientes”, dijo la querellante.

 Barrios consideró que: “Para los testigos no es fácil hablar de tanto dolor que han vivido. Pero es un momento importante para que se escuche su verdad desde su propia voz. Es trascendental que vengan ante un tribunal y expongan desde su propia voz lo que les pasó. Es un acto de dignidad para las mujeres y los hombres”, señaló.

 Antes y después de las declaraciones las y los testigos tienen acompañamiento y atención psicosocial. “Creo que también la sociedad guatemalteca debe responder a los testimonios, porque si no nos afecta lo que estas personas narran, con tanto dolor que marcó la guerra también necesitamos ese acompañamiento. No puede ser que no nos sorprendamos y que seamos indiferentes”, dijo Barrios.

 Las querellantes consideran que el juicio de Sepur Zarco también permite conocer una verdad que ha estado ahí siempre. Las organizaciones que acompañan a las sobrevivientes consideran que para sanar “debemos saber lo que pasó y buscar los mecanismos para resarcir a las víctimas y para que estos hechos no vuelvan a ocurrir en ningún contexto con la niñez y adolescencia de este país”.

 Finalmente, Barrios explicó que las mujeres sobrevivientes tienen la oportunidad de formarse como ciudadanas. “En ese transcurrir, las mujeres se han formado en el ejercicio de su ciudadanía que es un aspecto importante del acceso a la justicia. Ellas controlan lo que está sucediendo  en esta sala de audiencias. El fin de la justicia es que las víctimas transiten a sobrevivientes y de allí a ser sujetas de derechos”, concluyó.

 Por equipo de Comunicación MTM

Testigos: “Don Canche y un tal teniente Reyes, mandaban ahí”

En el segundo día de audiencia del histórico juicio que por primera vez en Guatemala juzga los delitos de violencia sexual, esclavitud sexual y esclavitud doméstica, cuatro testigos narraron cómo varias mujeres fueron violadas sexualmente por soldados en los destacamentos Las Tinajas, Pataxte y Sepur Zarco, ubicados en El Estor, Izabal en 1982. Los testigos también señalaron al excomisionado militar Heriberto Andrés Valdez Asig y al coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón como personas con poder y quienes mandaban para que se cometieran los actos atroces contra las mujeres, hombres, niñas y niños.

“Yo lo viví. Lo sufrimos mucho. Nos fuimos a refugiar en la montaña porque en esa época los soldados llegaban a las comunidades para llevarse a la gente. Teníamos tanto miedo que nos fuimos a la montaña a escondernos”, narró Petrona Choc Cruz de 75 años. Doña Petrona explicó al Tribunal de Mayor Riesgo A, con voz firme, cómo en 1982 y 1983 el ejército los persiguió en la montaña a ella, a su esposo y a sus cuatro hijos que aún eran niños pequeños. “Cuando nos agarraba la noche en la montaña nos envolvíamos con nailos”, contó.

La constante persecución y las ejecuciones de varios de sus integrantes por parte del ejército obligaron a las mujeres, hombres, niñas y niños pequeños, a salir de la montaña. La testigo declaró que su esposo, Manolo Mes Chub, fue asesinado por los soldados cuando salió a buscar comida con cinco personas más. Por esa razón:“De la montaña fuimos al destacamento (Sepur Zarco) para entregarnos. Allí nos arrodillamos y pedimos perdón para que nos dejaran entrar”, contó doña Petrona Choc.

La sobreviviente narró cómo ella y otras mujeres fueron forzadas a cocinar y lavar la ropa de los soldados: “Nos tocaba limpiar arroz y frijol y cocinar unas grandes olladas. Ahí nos violaron. Nos decía que ya nadie iba a preguntar por nosotras”, recordó. También dijo: “Nos violaban después de bañarnos, un hombre gordo era el primero, después venían otros menuditos”. Candelaria Mes Choc, hija de doña Petrona, también fue violada sexualmente por los soldados en el destacamento de Sepur Zarco.

 

Represión a la lucha por la tierra

Los cuatro declarantes dijeron haber sido perseguidos, atacados, detenidos y obligados a permanecer en el destacamento de Tinajas, Pataxte y posteriormente en el de Sepur Zarco y en sus alrededores, porque estaban haciendo trámites para legalizar sus tierras. “Se enojaron con nosotros porque estábamos legalizando un lote en Sepur Zarco”, recordó doña Petrona Choc.

Santos Be Xol, uno de los testigos, relató como la señora Manuela Tiul y otras mujeres fueron violadas en el destacamento de Pataxte. “Doña Manuela me contó que fueron violadas varias mujeres”, contó don Santos.

Manuel Ical también narró al Tribunal cómo debió escapar con su familia y vecinos de su comunidad porque los soldados se llevaron a varios hombres al destacamento de Tinajas; tres de ellos nunca volvieron y no supieron su paradero. “Ahí empezó nuestra angustia porque no sabíamos qué estaba pasando”, dijo don Manuel.

Las vejaciones y abuso cometidos por los soldados, se repite en la historia de don Mariano Caal. Al igual que don Santos y don Manuel, fue forzado por los soldados a construir el destacamento Sepur Zarco. En ese tiempo, don Mariano fue testigo del trabajo forzado al que varias mujeres fueron sometidas por el ejército: “Yo no estuve detenido, pero cuando trabaje para ellos miraba a las mujeres tortear y preparar arroz y frijol. A ellas no solo les mataron a sus esposos, sino que después las torturaron de esa manera. Fue injusto”, lamentó don Mariano.

Los testigos dijeron que quien dirigía a los soldados se llamaba teniente Reyes. Además, contaron que el Canche Asig (Heriberto Reyes) siempre tenía una lista en la mano y quien aparecía ahí era capturado.

En la apertura a juicio realizada el 1 de febrero de 2016, representantes de la Alianza contra el Silencio y la Impunidad, de la cual Mujeres Transformando el Mundo (MTM) forma parte, aseguraron que el proceso que se desarrolla para juzgar crímenes contra los deberes de la humanidad, es una oportunidad para Guatemala y el mundo, para hacer justicia.

Por Equipo de comunicación

Mujeres Transformando el Mundo querellantes del caso Sepur Zarco

“Nos sentimos satisfechas que las mujeres sobrevivientes de Sepur Zarco estén presentes en el inicio del Juicio”, expresó Paula Barrios directora de  Mujeres Transformando el Mundo MTM,  querellante en el caso Sepur Zarco.

 La representante de MTM indicó que aunque todo hombre y mujer tiene derecho a acceder a la  justicia, la indiferencia,  discriminación y el estigma, que se vive en el sistema judicial imposibilita a que una mujer y aún más si es indígena tengan acceso a estar ante un tribunal y que se le haga justicia.

 Barrios detalló de Mujeres Transformando el Mundo llevó a cabo a través de un litigo estratégico un trabajo de más de seis años en el caso; con el fin de derrumbar los muros de la impunidad que aleja a las mujeres a ser sujetas de derecho y de vivir una vida libre de violencia.

 Durante tres días después de dar inicio el juicio, se han escuchado testimonios de hombres y mujeres que narraron ante el Tribunal de Mayor Riesgo A presidido por la jueza Yassmin Barrios, lo que vivieron durante los años 80 en Sepur Zarco por parte del ejército de Guatemala. La representante de MTM dijo que lo narrado por los testigos ratifica lo declarado por las mujeres sobrevivientes en el año 2012 como anticipo de prueba.

 Asimismo dijo que se continuarán exponiendo los medios de prueba que se tienen para sustentar los delitos por los cuales son acusados el coronel Esteelmer francisco Reyes Girón y el comisionado militar Heriberto Valdez Asig.

 La coordinadora de MTM dijo ante la precisión con que se  han desarrollado las audiencias, se espera que a finales de febrero ya se cuente con una sentencia.

Las protagonistas de este juicio son las mujeres sobrevivientes que no han claudicado en el camino de búsqueda de la justicia, indicó Barrios.  “Esto sienta un precedente a nivel nacional e internacional porque las mujeres sobrevivientes de violencia sexual, esclavitud sexual y doméstica están ante un tribunal nacional presenciando las audiencias donde se juzga a los responsables de tales crímenes”, detalló.

 La representante de MTM hizo un llamado a estudiantes, organizaciones sociales, organizaciones de mujeres de jóvenes indígenas campesinos así como a personas particulares a presenciar las audiencias y acompañar el juicio histórico que se desarrolla en Guatemala.

 

Sobrevivientes narran vejámenes vividos en Sepur Zarco

Por tercer día se realizó el juicio en contra del teniente Esteelmer Francisco Reyes Girón, y el excomisionado militar Heriberto Valdez Asig, por las violaciones continuadas de 11 mujeres en el destacamento militar de Sepur Zarco, entre 1982 y 1986.

El Ministerio Público (MP) continuó con la presentación de testimonios y pruebas anticipadas de las víctimas, con apoyo de los querellantes en el caso  Mujeres Transformando el Mundo -MTM- y la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas -UNAMG-.

Por medio de la prueba anticipada se conocieron los testimonios grabados  de mujeres víctimas de violaciones y agresiones sexuales. Ante la Sala Vistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), y  por medio de tres pantallas, se pudo escuchar y ver el testimonio grabado de Catalina Mash, de 70 años, quien narró que en 1982 los soldados de Sepur Zarco “las violaron sexualmente en repetidas ocasiones”.

Mash mencionó: “Don Canche (Heriberto Valdez) llegó a nuestras comunidades y llevó a los militares”. Con voz entrecortada, la víctima declaró ante la Fiscalía de Derechos Humanos del MP, la forma en que la tomaron a la fuerza, le sujetaron las manos, y tres hombres la violaron varias veces en un mismo día.

Con lágrimas en su rostro relata: “Mi hijo de 10 años fue sobreviviente y testigo de la tortura de su padre, mis hijos mayores fueron los encargados de enterrarlo”. Además narró  cuando mataron a machetazos a su hija embarazada.

Otro testimonio escuchado como anticipo de prueba, fue el de Rosario Xoc, de 52 años quien relató:  “Cerca del río donde iba a lavar, varios hombres me tomaron a la fuerza, me violaron, mi hijo pequeño gritaba al ver lo que me hacían, pero nadie me ayudó”

Xoc, también con voz cortada, relató cómo los soldados se llevaban a sus esposos, los lastimaban y los obligaban a trabajos forzados sin ninguna remuneración. Este testimonio quedó grabado en video para ser parte de la prueba anticipada presentada en el juicio contra los exmilitares.

Lo antes descrito fue transmitido a solicitud del ente investigador y los querellantes adhesivos como prueba anticipada de las 11 mujeres sobrevivientes. Se estableció que se procedió de esta manera por resguardar la seguridad e integridad de las testigos.

Catalina y Rosario recuerdan que los militares se llevaban a los hombres y ancianos para golpearlos, torturarlos, matarlos y enterrarlos en las fosas.

Las declaraciones de las mujeres sobrevivientes fueron recibidas por el Juez Miguel Ángel Gálvez el 24 de septiembre de 2012, en calidad de prueba anticipada.

En el tercer día de audiencia Mateo Rash Maquín, originario de San Pedro Carchá, Alta Verapaz se presentó ante el tribunal en calidad de testigo. Acompañado de un intérprete, Rash señaló: “Sí conozco a los acusados, son responsables de muchas muertes,  los militares agarraban a la gente y les cortaban las orejas y cuello, lo que nos hacían dejó marcas en nuestros cuerpos”.

En el tercer día de audiencias se mostró la solidaridad de hombres y mujeres de diferentes lugares del país, quienes se hicieron presentes en la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia.

Por equipo de comunicación

Sobrevivientes de Sepur Zarco, presencian juicio

“Me encuentro muy contenta de seguir el camino de la justicia, hoy brindo un saludo a todas las mujeres“, dijo la presidenta de la Colectiva Jalok U, mujer sobreviviente de Sepur Zarco.

La presidenta de la colectiva en reiteradas ocasiones expresó su alegría al señalar que han pasado más de treinta años para que se les haga justicia y hoy ven un avance en el camino que iniciaron, reconoce que vivieron mucho miedo, pensaron y analizaron que era fundamental que contaran lo que tuvieron que vivir en el destacamento Sepur Zarco para que la historia no se repita.

Señala la sobreviviente que en el camino en búsqueda de la justicia ha sido importante  la solidaridad y acompañamiento de mujeres de otras comunidades, pueblos y organizaciones; añade que las mujeres sobrevivientes están organizadas en la Colectiva Jalok U, cambio de rosto en idioma q’eqchi’, añade que estar organizadas ha sido importante para sentir la unidad y la fortaleza y ya no tener miedo al hablar.

“Lloramos mucho cuando hablamos, cuando contamos lo que nos pasó”, expresó la representante de las mujeres; quien agregó que cuando iniciaron el proceso de búsqueda de la justicia formal sentían mucho dolor y pensaban no hablar no decir nada porque el hablar de lo sucedido les lastimaba y causaba dolor.

“Que quienes escuchan sepan que estamos diciendo la verdad, “me encuentro en esta lucha importante yo sigo  buscando a mi esposo…”, “…lo que quiero es encontrar mi felicidad y que haya justicia para nosotras para que podamos quedar tranquilas”, finalizó la presidenta de la Colectiva Jalok U.

Las 11 mujeres q´eqchi´  víctimas de violencia sexual esclavitud sexual y doméstica por parte del ejército de Guatemala en tiempo del conflicto armado interno, permanecieron todo el desarrollo de la audiencia al costado derecho de la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia; quienes de manera atenta escuchaban y observaban el desarrollo del juicio Sepur Zarco

Sus rostros permanecieron cubiertos todo el tiempo mientras veían pasar a testigos quienes narraron ante el tribunal lo que vivieron ellos y sus familias.  Al escuchar a los testigos quienes juraron decir la verdad y responder ante el tribunal las preguntas que se les realizaran, las sobrevivientes agachaban el rostro y secaban sus lágrimas.

La lucha y perseverancia de las mujeres sobrevivientes de Sepur Zarco hace historia a nivel nacional e internacional, porque es el primer caso a nivel mundial que se lleva en una corte nacional por delitos de violación sexual, esclavitud sexual y doméstica, otros casos de violación sexual durante conflictos armados como en Yugoslavia y Ruanda se han ventilado en instancias internacionales.

 

Por: Equipo de Comunicación MTM

Juicio Sepur Zarco: “Una oportunidad para hacer justicia transformadora para las mujeres”

Este lunes 1 de febrero se llevó a cabo la primera audiencia del juicio contra el teniente coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón y el excomisionado militar Heriberto Valdez Asig, a quienes la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público (MP) acusa de haber cometido los delitos de violencia sexual, esclavitud sexual y esclavitud doméstica, contra de  mujeres q’eqchís, originarias de la comunidad Sepur Zarco, en El Estor, Izabal.

Luego de 30 años de espera para acceder a la justicia formal, mujeres sobrevivientes asistieron a la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde tuvo lugar la apertura del debate oral y público, a cargo del Tribunal de Mayor Riesgo A, integrado por las juezas Yassmin Barrios –presidenta-, Patricia Bustamante y Gerbi Sical, -suplentes. Las mujeres sobrevivientes procuran que no haya más impunidad en los crímenes de lesa humanidad cometidos en su contra entre 1982 y 1983, en el marco del conflicto armado interno que duró más de 36 años en Guatemala.

Reyes Girón era el comandante del destacamento militar Sepur Zarco, donde hombres y mujeres pobladores de varias comunidades fueron detenidos ilegalmente y sometidos a tratos crueles e inhumanos. Según el MP, Reyes Girón violó el Derecho Internacional Humanitario, debido a que los soldados que comandaba cometieron los vejámenes contra población civil no combatiente, mujeres, hombres, niñas y niños.

El acusado Heriberto Valdez Asig fue comisionado militar durante el conflicto armado y fungía como policía municipal en el municipio de Panzós, Alta Verapaz.

 El cuerpo de las mujeres como instrumento de dominación

 Durante el conflicto armado varias familias organizadas de las comunidades de Sepur Zarco, en El Estor, Izabal, y Semochoch, Alta Verapaz, buscaban la forma de legalizar sus tierras y realizaban las gestiones en el desaparecido Institución Nacional de Transformación Agraria (INTA). Los soldados del destacamento de Sepur Zarco llegaron a las comunidades y detuvieron ilegalmente a los hombres organizados, posteriormente a algunos de ellos  los retuvieron en fosas dentro del destacamento.

“En ese contexto de guerra el ejército los consideró sus enemigos. Las esposas e hijas de los hombres detenidos fueron consideradas mujeres solas, por lo tanto, disponibles, por ello se les violó sexualmente y se les sometió a servidumbre sexual y doméstica”, dijo la abogada querellante de la Unión de Mujeres Guatemaltecas (Unamg).

De acuerdo con el testimonio ofrecido por las mujeres sobrevivientes en anticipo de prueba, fueron obligadas a cocinar y  lavar la ropa de los soldados. También fueron obligadas a sostener relaciones sexuales de manera forzada y continua.

A criterio del abogado querellante de la Colectiva Jalok U Esteban Zelada el juicio es una oportunidad para hacer justicia transformadora para las mujeres. También dijo que los hechos cometidos contra las mujeres de Sepur Zarco no deben quedar impunes porque “ofenden la consciencia de la humanidad”.

Testigos declaran

Durante el primer día del debate oral y público celebrado en la Sala de Vistas de la CSJ, decenas de personas nacionales y extranjeras brindaron su apoyo a las víctimas del primer juicio por violencia sexual, esclavitud sexual y doméstica en el contexto de guerra.

Pedro Cuc, primer testigo originario de Sepur Zarco, relató  el dolor y sufrimiento de hombres, mujeres, ancianos, niños y niñas en manos de miembros del ejército, y los trabajos forzados a los cuales fueron sometidos.

Por su parte Juan Maquin Caal, también testigo, dijo: “Cuando huíamos de nuestra comunidad hacia la montaña murieron aproximadamente 92 personas en manos del ejército”. Luego lloró al recordar a su tío desaparecido, mientras seguía brindando su testimonio. Asimismo, el señor Maquin Caal dijo al Tribunal que su madre le confesó haber sido violada sexualmente por soldados de Sepur Zarco, quienes eran comandados por Reyes Girón.

 “Los responsables de abusos a nuestros compañeros son los que dirigían el destacamento de Sepur Zarco” señaló Rogelio Huitz Choc, el tercer testigo de la jornada, quien señaló directamente a Heriberto Valdez como el responsable de detener ilegalmente a su padre. Durante el desarrollo de la audiencia don Rogelio mostró su tórax donde se observan las cicatrices de la tortura a la que fue sometido. También narró que le fueron fracturadas varias costillas y cadera.

En la Sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia también permanecieron ante el tribunal las representantes de las Mujeres Transformando el Mundo MTM y de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas UNAMG querellantes en el caso.

También se observó a mujeres de diversas organizaciones que mostraron su apoyo a las sobrevivientes, cubriendo su rostro y cabeza con un manto típico en señal de solidaridad.

 Por Equipo de Comunicación MTM

Justicia para las mujeres sobrevivientes de Sepur Zarco

El camino que con  valentía iniciaron 15 mujeres q´eqchis víctimas de violencia sexual, esclavitud sexual y esclavitud doméstica de Sepur Zarco sigue avanzando hacia la justicia.

Con  la perseverancia y convicción de exigir justicia las mujeres sobrevivientes esperan el inicio del juicio Sepur Zarco, mismo que está programado para el lunes uno de febrero de 2016.

Para llegar al inicio del juicio Sepur Zarco las víctimas han recorrido un largo camino para romper el silencio y exigir que ya no exista impunidad; en septiembre de 2012 quince mujeres y cuatro hombres víctimas sobrevivientes declararon ante el Juez B de Mayor Riesgo en anticipo de prueba.

Aunque los años han pasado en la actualidad existe un continuum de la violencia hacia las mujeres porque  han tenido que enfrentar discriminación y  miedo por haber roto el silencio. Las mujeres en su mayoría sufren de enfermedades, secuelas de la violencia y violación continuada que vivieron después de que sus esposos fueran secuestrados y desaparecidos por parte del ejército.

En el proceso de exigir justicia las sobrevivientes de Sepur Zarco también han tenido que enfrentar la pérdida de una de sus compañeras más jóvenes del grupo Magdalena Pop quien falleció cuatro meses después de rendir su declaración de anticipo de prueba en un juzgado nacional; Por permaneció seis años escondida en la montaña para sobrevivir.

“Yo ya hice lo que me tocaba, ahora a  ustedes les toca seguir el camino a la Justicia”, Magdalena Pop

 

Violencia sexual, esclavitud sexual esclavitud doméstica

Las quince mujeres provienen de las aldeas, La Esperanza, Sepur Zarco, Pombaaq, San Marcos y Tres Arroyos,  en la Región del Polochic, entre Panzós Alta Verapaz y El Estor, departamento de Izabal,  fueron violadas sexualmente por los soldados, en sus casas, frente a sus hijos e hijas en agosto de 1982; Unos días antes miembros del ejército habían secuestrado y desaparecido de manera forzosa a los esposos de las mujeres.

 

A partir de ese momento las mujeres fueron sometidas a esclavitud sexual y esclavitud doméstica en el destacamento militar, durante períodos que van de seis meses a seis años.

Organizadas por “turnos”

Las mujeres fueron forzadas a presentarse al destacamento Sepur Zarco el cual funcionó como centro de recreación y descanso de la tropa; se les obligó a presentarse  cada dos días, en el destacamento, DONDEfueron violadas en forma sistemática y múltiple. Además de ser víctimas de esclavitud sexual también sufrieron esclavitud doméstica porque se le obligó a preparar la comida y lavar los uniformes de los soldados. Asimismo fueron forzadas a proporcionar el maíz y el jabón, lo que implicó que las mujeres fueran sometidas a niveles extremos de pobreza y hambre.

Por más de 30 años las mujeres sobrevivientes, han tenido que vivir los graves efectos porque se les ha condenado a la estigmatización, marginación y pobreza, efectos que también han tenido que sufrir sus familias y sus comunidades.

Para que las mujeres sobrevivientes de violencia y esclavitud sexual durante el Conflicto Armado Interno (CAI) accedieran a la justicia, Mujeres Transformando el Mundo (MTM), la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG), y El Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial (ECAP) conforman en el año 2010  la “Alianza Rompiendo el silencio y la Impunidad”. Y como un acto de justicia simbólica que abrió camino para que después de 30 años las mujeres sobrevivientes rompieran el silencio, la Alianza realizó la primera acción política en conjunto “El Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual”.

En el mes de septiembre del año 2011 se presentó la primera querella penal por los delitos “Contra los deberes de Humanidad y Genocidio” del “Caso Sepur Zarco” nombre que lleva el proceso penal, de la cual Mujeres Transformando el Mundo y la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas son querellantes adhesivos. El caso es colectivo impulsado por 15 mujeres sobrevivientes de violencia sexual, esclavitud doméstica y esclavitud sexual en el destacamento militar y 5 Hombres sobrevivientes de Tortura Hechos ocurridos en 1982 En el marco del Conflicto Armado Interno guatemalteco.

En el año 2013 las mujeres se querellaron al proceso a través de la Colectiva Jalok U (cambio de Rostro) en idioma q´eqchi.

El coraje de las mujeres q´eqchi es su búsqueda de justicia se constituye en un referente histórico para los procesos de justicia transicional tanto en Guatemala como a nivel del mundo, porque abre a juicio delimitando las modalidades de Violencia Sexual, esclavitud sexual y esclavitud doméstica que se cometieron delitos contra los deberes de humanidad establecidos en el artículo 378 del Código Procesal Penal guatemalteco.

 

Acusados

Para el presente caso se tienen dos acusados y detenidos desde junio 2014, El Coronel del Ejército Esteelmer Francisco Reyes Girón y el ex comisionado militar Heriberto Valdez Asig, quienes enfrentarán juicio por los siguientes delitos, todos considerados como crímenes de guerra.

Teniente Coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón por:

• Delitos de deberes contra la humanidad en su forma violencia sexual, esclavitud sexual y doméstica en contra de 11 mujeres.

 Asesinato de 3 Mujeres (madre y sus dos pequeñas hijas)

• Tratos crueles en contra de 2 niñas

Comisionado Militar Heriberto Valdez Asig por:

• Desaparición forzada de 6 hombres, esposos de las mujeres víctimas

• Delito de deberes contra la humanidad en su forma violencia sexual en contra de 1 mujer.

El Inicio del juicio del caso Sepur Zarco se tiene programado para el lunes 1 de febrero del año 2016 en la Sala de vista de la Corte Suprema de Justicia a partir de las 8:00 a.m. Durante el juicio las mujeres sobrevivientes estarán presentes porque  es por lo que tanto han luchado durante muchos; que se les haga justicia, asimismo  durante las audiencias serán reproducidos los testimonios dados por las mujeres como anticipo de prueba.

 

 

 

Comunicación

Mujeres Transformando El Mundo

 

Comunicado de Mujeres Transformando el Mundo

Después de más de treinta años de espera en la búsqueda de justicia para 15 mujeres q’eqchies, sobrevivientes de violencia sexual durante el conflicto armado interno, este 1 de febrero de 2016

iniciará en la Ciudad de Guatemala, ante el Tribunal de Sentencia Penal de Mayor Riesgo A, el debate oral y público por los delitos de violencia sexual, esclavitud sexual, desaparición forzada, asesinato y delitos contra los deberes de humanidad en contra de los acusados el coronel retirado, Francisco Esteelmer Reyes Girón, quien fue encargado del destacamento militar en la aldea Sepur Zarco, y Heriberto Valdez Asij, ex comisionado militar del destacamento quienes se encuentran bajo prisión preventiva desde el mes de junio del año 2014.

 

Gracias a la valentía de estas mujeres y del arduo trabajo que por más de seis años, Mujeres Transformando el Mundo ha llevado a cabo a través de un litigio estratégico, estamos hoy ante un caso emblemático de trascendencia internacional, al ser el primer juicio de esta naturaleza que es presentado ante el sistema de justicia interno. Constituirá también un ejemplo para la aplicación de una justicia con enfoque de género que visibilice las desigualdades históricas y el continuum de la violencia patriarcal contra las mujeres específicamente en un contexto como el conflicto armado interno.

 

Durante el debate se reproducirán los testimonios de las víctimas, se presentarán alrededor de 16 peritajes de expertas y expertos tanto nacionales como internacionales, así como otros medios de prueba que aportarán en la búsqueda de una sentencia condenatoria que establezca la responsabilidad penal de los acusados.

 

Desde Mujeres Transformando el Mundo buscamos derrumbar los muros de la impunidad que por mucho tiempo han alejado a estas mujeres de su derecho a  vivir una vida libre de violencia y de la posibilidad de construirse como sujetas de derechos. Celebramos la fuerza de estas mujeres sobrevivientes que han demostrado su lucha incansable ante un Estado que por mucho tiempo ha silenciado la violencia que sufrieron pero que hoy con su voz y su perseverancia están transformando la historia.

 

 

Las Mujeres de Sepur Zarco, se levantaron y vienen a buscar la Justicia!

 

Guatemala 31 de enero de 2016

Advances and Realities of Sexual Violence and Dignified and Full Reparation for Victims

October 2015 / MTM

On October 08 “Progress and Realities related to Sexual Violence and Redress of grievances” took place, it was carried out together with justice operators, physicians, social workers, psychologists and human right defenders, the goal was to provide opportunities for public discussion about the situation lived by these girls, young ladies and women in the country and to sensitize those who have contact with the victims in the complaint process, due process and redress of grievances.

This day was attended by 150 participants who knew statistical numbers, backgrounds and testimonies from victims of sexual violence. These talks were given by a group of professionals with experience and expertise in gender violence, more specifically sexual violence. The participants had the opportunity to share their opinions and knowledge built on own experiences and truths dealing with the victims, they also talked about the significant consequences in the health status of women who are victims of sexual violence, who in some cases suffer formed pregnant and unwanted pregnancy.

They also discussed about the constraints victims face in accessing to a prompt and integral attention based on the protocol of attention to sexual violence victims, due to the lack of state, human and culture resources. Great effort went into discussing about how redress of grievances for sexual violence victims should be provided by the state through an integral reconstruction of life projects in sexual violence survivors.

A lot still needs to be discussed in this matter and to launch into this issue the coordinating body of La Red de Derivacion Metropolitana and Mujeres Transformando el Mundo issued a press release about this disquieting situation.

 

 

 

Press Release

 

Red de Derivación Metropolitana de Atención a la Víctima, unites around 60 organizations, these include governmental, not governmental, international and individual persons, in order to meet the needs of sexual violence survivors, by working together to ensure victims receive quality comprehensive care, delivered with warmth and an effective redress of grievances.

Mujeres Transformando el Mundo is an organization that drives the implementation of a strategic litigation to reduce any kind of violence and discrimination against women’s life and security.

Today the coordinator body of “Red de Derivación Metropolitana” within the framework of the fulfilment of the 2015 operating plan and in coordination with Mujeres Transformando el Mundo carry out a process of understanding and reflexion about progresses and realities related to violence against women, specifically sexual violence against girls, young ladies and women, prioritizing redress of grievances and facilitating methodological tools for the study of this issue.

Indifference towards sexual violence survivors turns out to be alarming, particularly in children, adolescents, women with disabilities and older persons. But there is another, perhaps more alarming factor: unwanted pregnancies as an outcome of sexual violence. According to the most recent information provided by The Observatory in Sexual and Reproductive Health (OSAR in Spanish), they register from September 2015 a total of 4,792 pregnant children under the age of 14, breaks down as follows:

 

14 pregnant girls under the age of 10,

 

67 pregnant girls under the age of 11,

 

239 pregnant girls under the age of 12,

 

996 pregnant girls under the age of 13,

 

3,656 pregnant girls under the age of 14.

 

 

In view of this dramatic situation, Guatemalan State must promote and protect the recognition and respect for dignity and human rights, such as security and justice, prioritizing prevention measures, attention and elimination of violence against women, so in that way they can continue with their life project.

We hope this working day will contribute to strengthen the capabilities of institutions that are part of “Red de Derivación Metropolitana”, to deliver comprehensive care, implementing tools that allow them to formulate gender-based analyses in their interventions and to establish strategies for redress of grievances for the victims.

 

A life free from violence is a basic human right

 

                                                                                                                                                                                                                                                             Guatemala, October 8, 2015

Court opens trial of the Sepur Zarco Case

 Sepur Zarco Case

November, 2015 – MTM – 

 

In the year 2008 the United Nations Security Advisor Program through Resolution 1820 declared sexual violence and other forms of sexual abuse as war crimes, crimes against humanity and genocide.

Before the year 1990 and during the conflicts and war, sexual abuse was ignored, it was concealed, trivialized and even it was justified, similar to what the Japanese did by institunalizing sexual slavery of women in Japan. The same that was done to the women of Rhondda and the Muslim women of Bosnia, they were victims of this flagellum.  These cases were processed in the International Courts.

In Guatemala, during the Conflicto Armado Interno (CAI) Internal Armed Conflict, in the 80’s, a military settlement named Sepur Zarco was established in the area of Panzos y El Estor, East of Guatemala.  This settlement was established within other smaller military settlements in the area.

On August 25, 1982 the settlement in question had finished the construction done by the people that lived in the area at gun point.  At this time all the men of the community of Sepur Zarco were captured by the militia and the women were taken into the settlement to be used as sexual slaves and help with cleaning chores.  The men that were captured were the husbands of the raped women.  They belonged to the ethnicity Maya Q’eqchi. At that same time these Mayans were legalizing the ownership of their land and territories.  The men were captured and accused of being rebels against the government.

The abuse against these women was done by members of the Guatemalan army during 6 consecutive months.  The women had to take turns every 3 days to cook, wash military uniforms, and be raped repeatedly.  To prevent pregnancies from the soldiers the women were forced to take medications and be vaccinated.

Mujeres Transformando el Mundo –MTM- is a part of Alianza Rompiendo el Silencio y la Impunidad and in conjunction with Unamg and Ecap.  On March of 2010 the “symbolic justice” act took place for all the surviving women of the war crimes.  It was done through the Tribunal de Conciencia contra la Violencia Sexual (Bureau of Awareness against Sexual Violence) and the purpose was to break the silence and generate the right conditions to have access to legal justice for these women after 30 years of impunity.

In the year 2009 MujeresTransformando el Mundo initiated the legal actions needed to prepare the Case.  They proceeded with all the investigations that allowed the presentation at the Judicial Court Querella Penal in the month of September 2011.

In September of 2012 the Q’eqchi women gave there declarations as an anticipatory proof in front of the judge handling the Case.  This was done in observance of the health conditions of these women and the advanced age of the victims.  Four of these women died of cancer 4 months after these declarations were done.

The accused, Army Colonel Esteelmer Francisco Reyes Giron and the ex-Military Commissioner Heriberto Valdez Asig were detained by the Ministerio Público on June of 2014.  In the month of October of the same year the Judge open the case for the following transgressions of law:

Army  Colonel  Esteelmer  Francisco Reyes Girón:

Transgressions of lawagainst humanity used as sexual violence, sexual and domestic slavery against 11 women.
Murder of 3 women (a mother and her2 small daughters)
Cruel acts against 2 small girls

 

Military CommissionerHeriberto Valdez Asig:

Forced disappearence of 6 men, husbands of the female victims.
Tansgressions of law against humanity by using sexual violence against 1 woman.

 

All were considered war crimes.

 

 In the month of June 2015 the Judge Miguel Angel Galvez from the Judicial Court B of High Risk accepted the proofs presented to him and expedite them to the Judicial Court A of High Risk for the legal process to continue.

 

The case or oral and public debate will take place in Guatemala City, beginning February 01, 2016, and the proceeds will be as follows:
The testimonies of 15 victims.
The testimonies of 35 witnesses
The presentation of 23 Parities (military, cultural, linguistic, doctors, psychosocial, anthropological analysis of the sexual violence, gender, anthropological forensic, etc.)
Open exposure of the skeletons as other means of proof.

 

The Case Sepur Zarco is emblematic because it’s the first time that the accused will be put in the hands of the national justice for the transgressions of law that have international transcendence.

 

This manifests the braveness of the Q’eqchie’s women that have to follow and go through a judicial system in a legal and foreign language.  A system  that discriminates them and victimizes them all over again.  Still they are strong and will continue until the end of this process to obtain the condemning sentence.

 

Why do we solicit the support of the international observers, the feminist organizations and the DDHH in this difficult path to gain justice?

 

Because the accused are part of the national army
Because Guatemala has been recognized as one of the countries with a high level of corruption by the people in power of the state and the national judicial system, not being an exemption.
Because Guatemala is still a patriarchal society that doesn’t take women into consideration.
The lawyer of one of the accused has generated illegal and malicious litigations in several of the procedures of transitional justice as per the Ixil Genocide Case.
At this time one of the lawyers of one of the accused is defending the ex-president of Guatemala Otto Perez Molina,  that creates a tie between the accused militaries with the highest levels of the militaries in the country.

 

We invite you to Please share this information with your contacts and follow the development of this process that is mainly looking for the the transitional justice for the Maya  Q’eqchi  women so that they can transition from being victims to having rights.

 

You can go to our channel in YouTube / MujeresTransformando el Mundo and watch a video that gives a short story of the above mentioned in this informative page.  For further information on the Case Sepur Zarco go to:

 

mujerestransformandoelmundo@gmail.com

comunicacion.mtm@gmail.com

www.mujerestransformandoelmundo.org

(502) 2221-3030